Por Karina Nuñez
Domingo 12/03/06:
“¿hora inglesa, entonces?. pues a las 7.30 Percy” … “pero eso sí Karina, sólo 20 minutos de tolerancia, ni un minuto más” …. ¡Hora inglesa?!, humm, chicas trekkeras y amantes de las actividades al aire puro, nunca le crean a un hombre, porque ya saben que siempre dicen la verdad, no es así? … en realidad tal hora era la fijada por nuestro caminante guía (o sea Percy Rodríguez para los que no están enterados) en el Parque Echenique, punto de reunión usual, común y obligado para todo aquel que decidiese salir de caminata a sitios como Matucana, San Mateo de Huanchor, ahora si quieres irte a conocer Markawasi, pues obligado pasar por San Pedro de Casta, pero ese lugar no era nuestro destino, que cual era? …. “Hey Sergio, y a dónde vamos?” …. ¡Ni idea! por toda respuesta (¿alguien recordó alguna frase de algún comercial de gaseosa conocida?, quizá Bambucha lo sepa, no?).
Bueno, en qué íbamos?, ah si, resulta que ayer domingo 12 de Marzo, ya saben hora acordada 7.30 a .m., pues la que habla y escribe llegó puntualita según indicaciones expresas de Percy, ¡y adivinen qué?! … ¡pues no había nadie!, bueno está bien, no quiero ser injusta, había muchos pero desconocidos todos, algunos esperando también en este popular paradero a sus grupos de caminata respectivos, o por último los que gustan de viajar en solitario, pero definitivamente ningún integrante conocido o por conocer del grupo Rastrooooooos, total, que son unos 3 minutitos para esperar, seamos condescendientes, esperemos pues, van 2, 3, van 5, van 6, 7, 8, van 15 minutos y nadie se aparece, pero como es posible!, era algo como para preocuparse porque ni modo que uno venga para nada y que quede en nada una caminata que sobretodo sería un pequeño entrenamiento previo Semana Santa (demonios, por eso digo mejor voten por Lourdes), … realmente amigos míos el tiempo pasaba y era para desesperarse, considerando los genes que cobran vital importancia en casos parecidos, y ese pequeño detalle era que no llegaba nadie conocido y de ahí las consabidas preguntas de rigor: … “ ¿y si los susodichos se fueron “on time” (está bien, confieso que llegué 7.31 a .m., pero que es un minuto, ah?), … “o si se les ocurrió cambiar el punto de reunión a última hora y no tuvieron tiempo de avisar?” … o por último pues, ¡que no viene nadie!… ya pueden estar imaginando que eso no era una buena noticia, sobretodo para una fémina, ya saben que cuando una mujer está molesta pasa por su cabecita palabras tan gratificante y sublimes que mejor no repetir, no es así?, así que, ¡¿qué hacer?!, para colmo no me acordaba el número de celular de nuestro caminante guía (o sea Percy, ya saben), ni la agenda presente ni nada, así que opté por llamar a mi única salvación para sacarme de tan tremenda inquietud (en realidad era el único teléfono de amigo conocido que me sabía de memoria), así que llamé a ojitos bellos, ejem, perdón, quise decir a Soudre, realmente es un bello apellido, más conocido como Pepe, aunque yo prefiero decirle José (por un momento pensé que era mi encantador torbellino, pero eso está en el imaginario popular y que siga ahí):
- “Aló, José?, … Hola!, sabes el número de Percy?, lo necesito urgente, ahorita me encuentro en Echenique y que nadie se aparece, hazme ese favor”
- ¿el número? pues no sé, lo tengo en una agenda y tendría que ir a buscarlo”, mira, hagamos una cosa, vete a buscarlos por donde salen los carros a San Pedro, mientras tanto yo voy buscando la agenda y te ubico el número, bien?
- “está bien, voy y si no encuentro a los chicos, vuelvo a llamar”:
… “¡Esto es terrible!, ¡cómo es posible que sean tan impuntuales!, hombres tenían que ser!” (ya les dije que cuando una fémina está molesta pasa por su cabecita palabras tan dulces, no?), pues nadie, ya eran casi las 8 de la mañana y aún no llegaba ningún miembro conocido, bueno estaba decidido, a esperar un poco más y si no, pues a la de Dios. … ¡Oiga señor, cámbieme esta moneda para llamar por teléfono! … “¿Karina?” , … “¿si?” … “¿no te acuerdas de mí?” …. (de ti, de ti, de ti, pues ni modo, la memoria falla en los momentos inesperados, aunque aquí entre nos por más que me esforzaba, realmente no me acordaba quien saludaba en ese momento y que luego me enteraría que era Jaime Basaldúa acompañado de Ericka, su esposa, casado hace un año, toda una sorpresa por supuesto) … “Ah, si, pues claro que me acuerdo, cómo no acordarme amigo, y qué tal, para dónde vas?” ... “estoy esperando a Percy, lo llamé a su celular y ya viene en camino” , … “ah sí?, menos mal, cómo que a este paso llegamos a las té de las 5, no?”… (realmente, les digo algo, aún no me acordaba para nada con quien tenía el gusto de conversar, así que no pude más y empecé a llorar en su hombro, hey, figurativamente hablando), …. “amigo, quieres que te diga algo?” … “¿si, qué?” … “de verdad que no me acuerdo, anda, refréscame la memoria” … “jajaja, ok, una vez tuvimos una salida con el grupo Rastros en el 2002, te acuerdas, San Mateo – Párac - Huarochirí, soy Jaime” …. “ahhhhhh, Jaime, si ya me acuerdo ” (qué no me acuerdo, diablos), “Jaime qué?” . “pues Jaime Basaldúa” (ahh, ahora si), … no lo podía creer, realmente se ve que el matrimonio lo trataba bien, provecho pues. Ya para ese entonces, eran las 8.40 a .m. y se apareció Percy, inconfundible nuestro guía, por supuesto como siempre bien equipado o mejor dicho lo necesario e indispensable para sobrevivir a una caminata de un día (cualidad que hay que destacar), y finalmente hizo su aparición el famoso Sergio Ramírez (muy ubicable con ese rojo encendido que lo distinguía desde lejos, ¡re- lejos!, no había pierde con ese color, buena Sergio), quien dicho sea de paso se encontraba desde hace una semana en Lima y ese mismo día si es que no había cambio en sus planes retornaba a Huaraz, a su centro de operaciones, y como muchos de ustedes ya sabrán es uno de los mejores guías de la zona (recuerdan las emisiones del 2005 en el canal 7 “Rumbo a Huascarán”), pues ese mismo, el que viste y calza, y también había que reconocer que la vida al igual que Jaime lo había tratado con mucho esmero (alguien dijo kilitos demás?, yo no dije nada), hey Sergio, no te vayas a picar. Aparentemente ya todos estábamos completos, sólo faltaba completar según informaba Percy, un integrante más: Jimmy, quien a última hora avisaba que no iba por “x” razones, vaya usted a saber.
Como estábamos completos en número y en forma (esto último, era un decir porque aún no lo sabíamos, ya saben que a veces la vida en la ciudad también te puede tratar “demasiado bien”, que uno pierde noción de la situación hasta que te agarra en algún cerrito sudando la gota gorda y si eres flaco, ¡pues también!), así que nos dirigimos a tomar a la vuelta de la esquina, a unos 5 metros más o menos nuestra movilidad con dirección a Matucana, y para una mejor ubicación para los que no cuentan con PGS, este distrito se encuentra en la Carretera Central , km. 74.5, claro si vienes directo del centro de la ciudad te tomará tres horas llegar a ese distrito y si vienes de Ate, te toma dos y si vienes de Chosica te toma 1 y así sucesivamente hasta llegar a este lugar, por cierto un dato a tomar en cuenta, sobretodo a los amantes de las flores es que el valle de Matucana se distingue por su gran variedad de flores y plantas, siendo el principal proveedor de la ciudad de Lima, así que si alguien se encuentra interesado en abastecerse de flores a un mejor precio y en mayor pero ojo, mayor cantidad, pues para que valga la pena, no?, pues este es el distrito, y lo más importante ideal para todo excursionista novato (hey Carlitros, ayúdame con algún término más resaltante para captar a la lectoría, dime Carlos, puedo utilizar neófito, qué dices, suena mejor, eh?), bueno, saliendo de este paréntesis, para todo excursionista que desee iniciarse en esta actividad tan gratificante en todo sentido como es el trekking, se los aseguro, y de paso ganarse alguito con sus maravillosos y diversos sitios turísticos.
Retomando lo anterior, a que ya estábamos todo el grupo completo (5 mininos, por no decir gatos, en búsqueda y avanzada aventurera), enrumbamos a la vuelta de la esquina, a sólo unos pasos y justo justo en ese momento partía una de las pequeñas combis hacia Matu, repleta de pasajeros; ni modo, a esperar otra movilidad para dar inicio a nuestra caminata, no olviden pro-entrenamiento Semana Santa, siendo las Cataratas de Antankallo a donde nos dirigíamos exactamente por decisión unánime y voluntaria, y como era puro entrenamiento, normal nomás.
Llegar a estas cataratas es de lo más cómodo y no tiene pierde para nadie, todo se encuentra señalizado, tramo relativamente ancho, bien definido, incluso te facilita mucho el pequeño mapa que encuentras en el primer tramo en ascenso, prácticamente la mitad del camino es ascenso, algo suave, no tan exigente, cómo para entrar en calor y calentar las piernas y luego la otra mitad del tramo que es de regalo para los que piden chepa (hey, qué flojos los que pidan chepa a esa altura del camino, no saben lo que les espera en Semana Santa, que Dios nos agarre confesados), hay que ser sinceros chicos, este trekking estaba de cajón y de regalo, no hay de que quejarse, pero eso sí cuando llegamos al punto aquel donde se encuentra el río, … ¡Dios agárrame confesada! … “aro, erda, are” , cruzar el bendito río y se veía muy “alentador” hacerlo, ni modo, no quedaba de otra, ya para que les cuento que nuestros buenos amigos Percy y Sergio ya habían cruzado, ¡como siempre! … Sergio con su calzado “Extra High Tech – Alta montaña, made in Huaraz e importado de España” y Percy, pues por ahí iba con su calzado especial para dichas ocasiones, … “dime Percy, por qué los genes son tan fuertes en estas situaciones para nosotras las mujeres?” … “sólo práctica amiga, sólo práctica y más práctica” , … humm, felizmente los genes no fueron tan fuertes que impidieran cruzar el río, claro no sin antes terminar con una pequeña caída al final del cruce ( ¡auchhh!, ¡carajo!, eso dolió! ), terminando al otro extremo con los chicos (uno no se puede quedar atrás porque si no ya sonaste y sonó también tu orgullo personal), claro que después que cruzamos, tuvimos que esperar como unos 10 minutos o fueron 20? Ya no recuerdo, pero eso sí fueron varios, pero varios minutos para poder ver al grueso del resto del batallón de aventureros, es decir el buen Jaime Basaldúa y su linda esposa Ericka, .. Ericka, tan encantadora, definitivamente si hubiera sido hombre me hubiera enamorado de ella porque me hubiera gustado protegerla siempre, bueno no siempre, pobre Ericka enfrentar ese pequeño cruce iba a ser su pequeña odisea de la jornada, ¡qué vamos Ericka, tú puedes! y mientras Ericka también pensaba mucho lo peliagudo que se estaba poniendo el asunto (ay Jaime, cuídate, de seguro ya te habrá caído tu chiquita en casa para cuando leas esto, ya ves, eso te pasa por no anticiparla, qué malo eres!, una broma Jaimito), bueno, en qué íbamos, ah si, Ericka enfrentaba su pequeño reto en los Andes, perdón quise decir reto tratando de cruzar ese río, que valgan verdades estaba bien movido, tanta agua, tanta piedra, tanta pasta (eso último no lo consideren), y nuestra buena Ericka seguía pensando mucho el asunto del río cuando se le unieron al batallón de las aguerridas Amazonas otras dos chicas con su gringo polaco, por supuesto el gringo no era una Amazonas, sólo las chicas, tantas chicas y ningún caballero, ah pero para esto estaba Percy con su vara mágica, en realidad no era la vara mágica pero sirvió mucho para ayudar a las chicas a cruzar el río, de gran utilidad este herramienta obligada para un caminante, .. ¿cómo era que se llamaba esta herramienta?, diantres, Percy ya debe haberse ido a almorzar hoy martes en que termino este pequeño relato, como para preguntarle cómo se llama o cuál es el nombre exacto y técnico del bastón aquel que usa para apoyarse, el nombre iba con pívot, pilot, recuerdo que alguna vez me lo dijeron, pero ya lo olvidé, I don't remember, sorry amigos, está bien merezco una chiquita aquí por desmemoriada, el asunto es que nuestro caminante guía fue el caballero de la tarde con ayuda de su bastón y así pudieron cruzar las chicas, completitas, sanas y salvas, claro que primero cruzó el gringo, ya sabes que las grandes potencias son primero y sin contar que el susodicho gringuito quiso jugar después al tiro y blanco con una de sus mujeres mismo Badani, figurándose que el bastón de Percy era una especie de arma para caza mayor, apuntando directo hacia una de ellas, ¡qué gringo tan maloso!, … bueno esa es otra historia y otro pequeño pase que uno se gana en estas salidas… mejor no sigo rajando del gringuito porque de seguro ya no nos manda la foto que nos tomó en su cámara digital, “please, please, take us a photograph, could you do it?, yes?” … “We forgot our cameras” , … “allright, not problem” . Muy amable el amigo polaco, nos tomó una instantánea y aquí rajando, en realidad no es un raje, ya saben que no se dice nada de mala intención, veámoslo del lado ameno, si?, y ahí mejor lo suelto al gringo porque de repente se asa y de arranque no nos manda la foto, happily, nuestro caminante guía, o sea Percy, tenía una tarjetita de presentación para darle al amigo extranjero y así nos pueda enviar a la dirección electrónica que le indicamos. Desde aquí amigo polaco, gracias si es que decides mandarnos la foto del recuerdo, pero ya me volví a salir del relato de nuestro grupo, finalmente Ericka cruzó el río y la pobre pensaba de seguro que aquí acababa todo, si supiera lo que le esperaba más adelante, claro que no iba a saltar bungee jumping, pero algo parecido si es que el puente al cual nos enfrentaríamos posteriormente se caía al río de tan viejo que era, un puente de madera en pésimas condiciones, mucho por el paso del tiempo, otras por las fuerzas naturales y mucho por el peso que tenía que soportar por cada caminante que decidiese cruzar sus dominios, primero cruzó Sergio, hey, ¿ya les dije que estaba vestido con un rojo pasión?, que dale con el rojo, ya está bien Sergio, te suelto, no vaya a ser que cuando decida viajar a Ancash no me hagas ese descuentito especial para encumbrar el Huascarán, luego cruzó quien escribe la presente, seguidamente Percy, faltando sólo nuestros dos amigos, Jaime y Ericka, pero Jaime, oh oh, si que lidiaste mucho con Ericka allá en el puente, no Jaimito? … “!qué no, qué no, no cruzo y no cruzo!”, y Jaime no la convencía, no es para menos hombre, imagínate uno le tiene miedo a muchas cosas, uno a las arañas, otros al agua, otros a la altura pero de que tenemos miedo todos nosotros, en su gran variedad de formas imaginables, se tiene, y Ericka no iba a ser la excepción, es comprensible, el vértigo le puede dar a cualquiera de sólo ver un puente en las condiciones en que vimos aquel, faltando tantos tablones, con unos huecazos que podías ver como se reía el río en tus narices y encima todo inclinado a un lado, no es para menos, no la pudiste convencer, que pena, ¡no digo!, humm, a los hombres les falta aún ese toque para convencer a las mujeres, ¿qué dicen muchachos mejor ayudo a Ericka, no? y felizmente, digo felizmente porque sino la convencía de cruzar el puente (¡que rochezaso!), previo ruego de que las mujeres sí podemos, que eso es cosa de niños, cruzamos ambas, prometiéndole a ella, claro que yo estaría detrás suyo y si algo pasaba pues para eso somos las amigas, no?. ¡Buena Ericka!, lo hiciste bien, te felicito, acuérdate cuando el hombre llegó a la Luna (¡si es que llegaron!) ... ¡un pequeño paso para el hombre y un gran paso para la humanidad!, y así culminó nuestra travesía, ¡que creían?!, que ahí acababa todo, NOOOOO, déjenme terminar, ahí culminó nuestra travesía del puente, jajaja, está bien, está bien, no se enojen, sólo bromeaba, la cosa es que cruzando el puente, pues de plano ya estás a unos pasitos de la Catarata , claro que si quieres, antes de cruzar aquel puente viejo, te parabas en esa especie de mirador natural y apreciabas la magnificencia de la madre naturaleza hecha catarata, ¡Que belleza por Dios!, y pensar que aún se sigue descubriendo bellezas naturales en el mundo, ahí tienen la catarata que se descubrió en el Departamento de Amazonas, considerada según expertos como la tercera catarata más grande del mundo, o sino, bajabas lo más cerca posible de su base y te parabas ahí, apreciando la fuerza grandiosa de sus aguas al caer y sintiendo la pegada en pleno rostro de ese baño constante, especie de brisa fluvial, ¡lo máximo!, se los aseguro.
Realmente aprovechamos ahí sentados para recargar las energías, cada uno con su refrigerio respectivo, y cada uno en su grupo respectivo, los chicos con los chicos, y las chicas con las chicas, hablando de cosas típicas, propio de la ocasión; así estaríamos como 20 minutos sentados y descansando cuando vimos alumbrarse el cielo matucanense por un rayo, faltaba el trueno, y fijo que nos agarraba la lluvia, y así fue, empezó a llover copiosamente y caballeros y ladies a retornar al pueblo, y lo preocupante es que nuestro caminante guía no había traído su protector para lluvia, realmente le hubiera prestado la mía, pero sólo tenía esa, sorry Percy, la próxima llevo una de repuesto para ti amigo mío, que realmente me encanta las caminatas con que te mandas, si hubiera más grupos como Rastros, wooow, sería bárbaro.
Lo que nos tomó en el ascenso casi una hora, el descenso lo hicimos en tiempo récord, mejor no les digo porque se morirían de la envidia, pero fue un récord, se los aseguro. Percy, como siempre adelante, llevando la batuta, segunda en posición quien suscribe la presente, atrás venía Sergio (quien luego se emparejaría al segundo lugar de puro asado) y a las voces de ¡Abran paso, abran paso! , alcanzamos a Percy, casi en el último tramo, aprovechando que faltaba poquísimo para llegar al pueblo, para hacer algunos comentarios sobre las campañas políticas, los candidatos favoritos, lo bueno, lo malo y lo feo de estas elecciones y afines:
- “¿por quién votas Sergio, por Ollanta?”
- “Nooo, na' que ver, ese pata está loco, se me van los gringos con él, me los espanta”, no, no, Lourdes es la voz… yo voto por Lourdes porque las mujeres son menos corruptibles, los hombres somos mentirosos, siempre acabamos en la cochinada” … humm, parece que Lourdes tiene gran aceptación en las preferencias de nuestros electores, pero en sí, en definitiva, coincidimos que aún muchos decidirán su voto a última hora, sólo falta convencernos, y bueno, esto no forma parte de este relato porque sino estaríamos corrompiendo la pureza de esta página, que sólo es para los amantes del trekking, a los lugares más recónditos de nuestro país.
¡Llegamos!, sanos y salvos, y justo llegamos cuando pasaba la comparsa pro campaña movimiento Humala, todo el pueblo sino la gran mayoría de Matucana parece que era Ollantista, armados hasta los dientes para defender a su candidato, y coincidentemente se encontraba en ese lugar y en ese día y en esa pequeña plaza dando vueltas de campaña en su muy moderno vehículo todo terreno la muy reconocida voleibolista Cenaida Uribe tratando de ganar votos a favor a su candidatura, y claro, nosotros también sentados en una de sus bancas descansando de lo más campantes, dándonos un merecido respiro después de tan ardua jornada, eso sí con mucha hambre (de seguro Percy y Sergio estarían pensando en un humeante y suculento chifa allá en Chosica, pero faltaba todavía para arribar por allá, así que se la pasaban, nos pasábamos llenando el estómago con lo que había, Sergio con una fruta, Percy con un delicioso chocolate que hacía crunch y la que escribe, con unos antojos enormes de comer esos tamalitos que me estaban mirando hace rato y cuya vendedora de tan preciado tesoro rondaba haciéndome antojar más y más, pero valgan verdades buscaba en la monedera y me hacía falta efectivo, no se en que se me fue la plata, o si se me habrá caído en un descuido, la cosa es que no había plata, que me quedaba pedirle a nuestro caminante guía un pequeño préstamo monetario, por supuesto con sus intereses creciendo hasta Semana Santa, te debo una amigo Percy, ya sabes, los antojos son los antojos.
Así, descansando esperábamos solamente a Jaime y Ericka para enrumbar a Chosica y de ahí cada uno a su casita, pasaron como unos 20 minutos cuando finalmente llegaron la pareja de esposos, cansados pero sé que felices de haber tenido una bonita tarde trekkera; pero minutos antes que llegaran nuestros amigos había empezado a llover y nos protegíamos de la lluvia parados al costado de una pequeña tienda, cuando por fin los vimos llegar, tomaron su descanso de rigor, Jaime para esto se había ido a comprar unos buenos pares de media para el frío marca de seguro “Frioland”, para cambiar las que tenían ambos, todo empapado, un pequeño descanso más y subimos a la primera movilidad que apareciera para dar término a esta aventura Antankallina…. ¡En el mar la vida es más sabrosa, pero aquí la vida es sudorosa, agotadora y satisfactoria!, eso sí.
Ya en el carro de retorno a Chosica, mientras que algunos preferían conversar, otros se dieron su siestecita para recuperarse, pero al final todos, creánme se quedaron dormidos, uy pobechitos … Unos 50 minutos pasaron aproximadamente, casi todos recuperándonos del último despertar y con un hambre que para que les cuento:
- ¿qué dices compadre, un chifita?
- ¡claro!
- ¿dónde, en el casero?
- “en el casero siempre”
¡Provecho muchachos con ese chifa que deben haber disfrutado muchísimo!, ya será para otra ocasión que les acompañe a comer un platito de esos. En definitiva, estuvo buenaza la salida, así que si alguien llega a descubrir esta página por casualidad, muy aparte de los ya conocidos, les aseguro que con estos chicos descubrirán un mundo nuevo, el del esfuerzo, el del contacto con la naturaleza y sobretodo con la experiencia necesaria de nuestro caminante guía. Ya nos vemos en Semana Santa, y si no reciben este último saludo es porque el encargado de edición y publicación censuró este corto relato, ejem, por su alto contenido político y maletero, ya saben, la censura existe siempre en todos lados. Hasta la vista.
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