Por Percy Rodríguez.
Sábado 31/03/01:
Son las 9am. En el parque Echenique de Chosica están reunidos Sayuri, Hugo y Percy. Están esperando la llegada de Héctor, además de Teresa y posiblemente Guillermo. A las 10am ya todos están reunidos excepto Guillermo que aun no llega. Al fin, el grupo decide partir y para esto van a tomar un bus interprovincial, se dirigen hacia Chicla, en la carretera central, a 3900msnm. Todos están listos para una nueva aventura, en esta ocasión caminarán hacia la laguna Nevería , en las alturas de Chicla. Justo antes de abordar el bus aparece Guillermo, cargado de su mochila viene apresurado, entonces los seis aventureros suben al bus (s/ 5), que los lleva presurosamente y sin contratiempos hacia su destino. Ya pasó la mitad del día cuando llegan a Chicla. Entonces aparece un problemilla, el grupo tiene cuatro carpas y solo son seis, por lo que Teresa y Guillermo deciden encargar las suyas en una tienda, de esta manera pierden peso y se evitan una hernia, bien por ellos. Las carpas de Héctor y Percy serán suficiente para cobijarlos esta noche. La caminata empieza a las 12:15pm, el camino empieza en una pequeña capilla, al borde de la vía del ferrocarril, a partir de este punto el camino transcurre por algunos campos de cultivo al principio, caídas de agua, pendientes no muy pronunciadas, alguna que otra flor amarilla en medio del típico ichu de puna. El clima está siendo caprichoso, a veces sol, a veces viento, a veces lluvia, y luego todo junto. La gente aprovecha los descansos para apresuradamente servirse un pan, una mandarina o un chocolate, básicamente en eso consiste el almuerzo de hoy. Los descansos van aumentando cuando pasan los 4200msnm... la altura no está allí en vano. El grupo no anda parejo, adelante van Guillermo, Hugo y Percy, luego vienen Teresa y Sayuri, mas atrás avanza Héctor. Mientras mas ascienden , la cordillera nevada del frente se va descubriendo para los ojos de nuestros amigos, luego aparece un arco iris en la base de un cerro, no se si lo vieron todos, pero Guillermo, Hugo y Percy si, ellos se sienten afortunados de estar allí contemplando ese espectáculo, y no en la caótica vida citadina. El punto mas alto de la ruta va cediendo y se hace cada vez mas cercano. El sol aparece tenuemente al principio y luego con mas fuerza justo cuando llegan al punto mas alto de la caminata(4700msnm), punto de campamento además, es un lugar plano y protegido de los vientos por una pared de rocas de unos 10 metros. Minutos después llega el poder femenino del grupo: Teresa y Sayuri. El descanso es merecido y así también lo creen ellos, pero ya son las 4:30pm y Héctor aun no ha llegado. El clima cambiante en todo el día depara para este momento neblina tupida, es cuando aparece Héctor, primero solo como un bulto y luego a medida que se acerca, su silueta se va definiendo, y cuando sale de la neblina es el, cansado pero al fin ha llegado. Las carpas ya están armadas, el agua para la sopa y el café ya hirvió, el frío va arreciando a medida que la tarde da paso a la noche. El grupo se acuesta temprano, solo Percy que tenía insomnio pudo ver las estrellas relucientes a las 2am, a lo lejos y ayudado por la tímida luna pudo apreciar el cerro Uña de Gato, este brillaba extrañamente, entonces apareció el sueño.
Domingo 01//04/01:
La gente se está levantando temprano, el frío ayuda a esto. Las chicas se levantan primero, el sol ya ha saldo pero aun no es cálido. Desayunando se exponen ideas. Héctor, Teresa y Guillermo quieren subir 200 metros mas y acercarse a la base de un nevado. Percy, Hugo y Sayuri quieren continuar caminando hasta la laguna. No se hacen problemas, ahora hay dos destinos atractivos y dos grupos de tres para realizarlos. Parten al mismo tiempo. El camino a la laguna es un corto descenso y un poco de ascenso. Al principio se encuentra un tramo del camino algo angosto , por lo que lo pasan con cuidado y precaución. Esta parece ser tierra de vizcachas, ya que por todos lados dan saltos y se confunden entre los roquedales, desenfadadas de la presencia humana. Luego viene la subida que transcurre paralela al riachuelo que nace de la laguna, este paraje es particularmente bello y tranquilo. La laguna es un bebedero de vicuñas, ellas buscan lugares como este, lugares lejanos, escondidos, que les brinden seguridad, ya que los cazadores las aprecian por sus pieles. Comúnmente anda una tropilla por estos lares, un macho y sus hembras, 8 u 9 individuos. No hay suerte esta vez, el grupo no las avista por ningún lado. Finalmente llegan a la laguna, a la meta. Satisfacción, alegría y admiración se mezclan en los pensamientos. A lo lejos y bien alto, Sayuri, Hugo y Percy logran ver tres bultos negros que se mueven lentamente...no, no son las vicuñas, son Héctor, Teresa y Guillermo, ellos ya casi llegan a la punta de un cerro a 4900msnm. Ambos grupos vuelven al campamento, luego de hacer mochilas y con buen clima empiezan el descenso, volviendo por sus mismos pasos, esta vez mas ligeros, a medida que bajan se van dando cuenta de la enormidad del cerro que coronaron el día anterior. En Chicla recuperan las carpas encargadas en la tienda, y otro bus se encarga de devolverlos a Lima, a la realidad, buena o mala. |



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