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RESERVA DE PARACAS

Participantes
Paul Ramos
Javier Mejía
Javier Guillén
Hugo Marcelino
Alvaro Rabanal
Javier Mamani
Francisco Solorzano
Erick Segura
Percy Rodríguez
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Por Percy Rodríguez.

Miércoles 31/03/99:

El punto de partida fue la facultad de ingeniería industrial, alrededor de las 10 de la noche ya estábamos todos reunidos y ya nos dirigíamos hacia la avenida Grau de donde salen los carros para Pisco, la empresa Soyuz nos trasladó. El carro salió a las 11 de la noche y fue un recorrido de 3 horas bastante agradable.

Jueves 01/04/99:
A las dos de la tarde estuvimos en Pisco, el viaje hubiera estado normal, pero sucedió que Paul y Javier Guillen no bajaron del bus, quien sabe porqué, éramos 9 personas y no nos percatamos en la oscuridad de la noche, después de zapatear bastante, el carro los dejó bajar aproximadamente una cuadra mas allá, después nos explicaron que cuando estaban a punto de bajar, la puerta se cerró, y bueno, nosotros les creímos. Como siempre andamos apretados de presupuesto, decidimos pernoctar en la plaza de Pisco, el tiempo voló con las tonterías que conversábamos y cuando nos dimos cuenta ya había amanecido. Luego fuimos al paradero donde salen los custer para paracas y abordamos uno en 5 soles por cabeza, ellos nos prometieron que nos harían pasar el control sin pagar y así fue, pero no es que no hayamos pagado por habernos escabullido, sino que a la hora en que pasamos, el control de vigilancia estaba cerrado, los guardias estarían soñando. Finalmente llegamos a Paracas, mas específicamente a playa Supay, en español playa del diablo, el conductor de la custer nos dio una clase magistral de historia sobre la playa en mención, de cómo sus aguas se ha tragado a mucha gente, de cómo los pescadores le tienen mucho respeto a esa playa y de las almas que en las noches salen a penar, supuestamente todos los ahogados, en esa playa íbamos a pasar todo el jueves. Lo primero que hicimos fue ofender al mar y a las gaviotas quitándonos las ropas para darnos un chapuzón en la playa y luego visitar el Candelabro a 5 minutos de la playa. Debemos haber sido afortunados al ver una nutria de mar justo dentro de la cueva, base del Candelabro, estoy seguro que algunos pensaron que se trataba de algún monstruo marino, lo digo por las expresiones y por los gritos que oí, ahora no sé si fue por eso o por una ola anormalmente grande que coincidió en tiempo con la aparición de la nutria. El día se pasó entre pichangas de fulbito y chapuzones, un grupo se fue a caminar un par de horas por la playa, el otro decidió descansar, entre ellos estaba yo (hacia mucho calor), rápidamente llegó la noche y fue el tiempo propicio para que Hugo, Javier Mamani (cuantos Javier noo!!!), Álvaro y yo, fuéramos a caminar por allí, inicialmente pensamos hacerlo solo un rato, pero el ambiente estaba agradable y continuamos vagando sin rumbo, hasta que vi una huella humana, era un pie descalzo, y como no teníamos nada mejor que hacer, entonces la seguimos, las hipótesis del porque de la huella en ese lugar eran diversas y prefiero no mencionarlas porque este es un relato serio y casi decente. Habíamos caminado considerablemente un buen tramo siguiendo la huella hasta que nos aburrimos y preferimos subir la loma mas alta que podíamos ver, así lo hicimos hasta que aprendimos el porqué del nombre de Paracas, ya que corrían unos vientos extremadamente raros, eran como un soplo fuerte, seguido por calma y luego otro soplo mas fuerte que ahora parecía venir del suelo, realmente esta fue la experiencia mas extraña de todas las salidas que vengo haciendo. Resulta que mientras nosotros hacíamos esfuerzos por recordar el camino de regreso (estaba bastante oscuro), el otro grupo que quedó en el campamento estaba en plenos tragos, parece que a Francisco y a los demás se le pasó la mano con el cartavio ya que apenas llegamos, comentaron que habían visto a lo lejos a cuatro personas vestidas todo de blanco y pensaban que eran las almas de los muertos en Supay, así terminó la noche del jueves.

Viernes 02/04/99:
Como me lo suponía, los muchachones que la noche anterior estuvieron tomando no estaban muy dispuestos a levantarse a las 7:30am y caminar mas de dos horas hasta el pequeño puerto llamado Lagunilla, así que decidimos hacer dos grupos, el mismo grupo que hicimos la caminata la noche anterior saldría primero y los demás nos seguirían cuando Francisco decidiera levantarse, ya todo acordado Hugo, Javier, Álvaro y yo partimos y seguimos todo el litoral hasta llegar a Lagunilla. Ahora lo que pasó con el segundo grupo me lo contó Javier Guillen (chibolo). Dice que la gente se cansó de esperar a Francisco y decidieron partir solos, al ver eso Francisco hizo un esfuerzo y se levantó, realmente el estaba mal con el trago de la noche anterior, estaba vomitando y le dolía la cabeza. Ellos caminaron juntos solo un momento hasta que Francisco ya no pudo caminar y se tiró al suelo diciendo "sigan que ya les alcanzo", los demás siguieron caminando excepto Javier Guillen quien lo esperó a que se repusiera, pero al ver que no se levantaba y considerando que no conocía la zona también decidió abandonarlo. Lo que sigue me lo contó el mismo implicado, Francisco. El cree que se quedó dormido aproximadamente hora y media, al despertar no había nadie y el tampoco conocía la zona, además estaba desorientado y el calor había hecho que la cabeza le duela todavía mas, el empezó a caminar sin dirección, solo caminaba y caminaba, el tuvo suerte de que una 4x4 que cruzaba el arenar lo vio y le llamó la atención que no pudiera mantener una dirección recta, así que se acercó y lo levantó (en el buen sentido de la palabra), es así como el llega a Lagunilla después de nosotros, pero antes del segundo grupo conformado por Javier Mejía, Javier Guillen, Erick y Paul. Ellos llegaron media hora después y pensaban que Francisco se encontraba atrás tratando de avanzar. Lagunilla no es un lugar adecuado para acampar ya que como puerto, tiene unos olores poco recomendados y sus playas están llenas de desperdicios, así que ya el grupo nuevamente junto y reprovisto de agua decidió ir a acampar al mirador de lobos. Esta era una playa mas tranquila, armamos la carpa y Francisco durmió hasta la noche, aquí si estuvimos mas tiempo en el agua y fue aquí que Paul y yo vimos a una raya (no pensé que fueran tan grandes), a Paul le atacó la histeria, empezó a correr, chocó con Erick y le hizo una herida en el pecho. Habíamos llevado cordel y anzuelos para pescar, pero en este viaje nos convencimos que nos morimos de hambre de pescadores, tardamos como 2 horas para encontrar la carnada (un miserable muymuy) y encima no pescamos nada, para colmo Javier le dice a Paul, "suelta mas cuerda" y Paul entendió "suelta la cuerda", así que soltó el cordel, y con el se fue el plomo y el anzuelo, afortunadamente la sopa Ramen no fue muy difícil de pescar. En la noche fuimos un grupo al mirador de lobos y esta pequeña caminata nos reveló que a Javier Guillen no le gusta que hablen de muertos y aparecidos, ya que cuando lo hacíamos, rápidamente cambiaba de tema (no te preocupes Javier, sabemos guardar secretos). Nos acostamos como a las 11pm.

Sábado 03/04/99:
Era el día de la despedida de Paracas, así que para variar desayunamos y jugamos una pichanga, a las 12 m tenia que venir el carro para recogernos, pero no llegó así que tiramos dedo y una camioneta nos llevó a Lagunilla, de allí tomamos otro carro para Pisco y posteriormente abordamos el carro de las 2 de la tarde para Lima, volvimos cansados y con hambre, además de un bronceado extra.




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