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RUINAS DE RUPAC- HUARAL

Participantes
Hugo Marcelino
Percy Rodríguez
Saul Barak Lander Barak
Javier Mamani ----------------
Por Percy Rodríguez.

Viernes 28/07/00:

Rúpac siempre estuvo en nuestros planes desde que nos enteramos de su existencia. Las fiestas patrias serían el pretexto para conocerla. Esta vez se suponía que íbamos a ser un grupo grande, ya que 12 mochileros confirmaron su presencia , pero como me lo imaginaba, muchos de ellos cancelarían su presencia a ultima hora. El punto de reunión era Acho a las 7:15am, el ambiente por allí estaba algo movido, varios contingentes rompemanifestaciones rondaban la zona. Era el día principal de la marcha de los 4 suyos y precisamente en Acho estaba instalado uno de los llamados Tambos que albergaba personas de distintas ciudades, que en estos momentos se preparaban para el desayuno. Luego llegó Javier y después Hugo, a las 7:50am nadie mas se aparecía, no pudimos esperar mas, así que partimos, un par de pasos y ya estábamos en camino hacia Huaral, que partió a las 7:55am. Luego de un viaje sin percances llegamos a Huaral a las 9:25 am. Nos fuimos directamente al terminal de carros y conseguimos un bus que nos llevaría a la Florida por S/8 (los camiones cobran S/5... pero no encontramos ninguno). El bus estaba lleno de mochileros( o la menos eso pensamos cuando los vimos). Después de aburrirnos un rato, partimos a las 10:50am. El viaje transcurre a través de chacras de naranjas , manzanas y uno que otro abismo. Luego de una hora de viaje encontramos sol y vamos olvidando la neblina y frío costeño. Luego llegamos al puente Mataca, donde estiramos un poco las piernas y empezamos a ascender vertiginosamente hasta llegar a la Florida a las 2:15pm. En la Florida ya habían algunos mochileros , además de un grupo de revoltosos escolares dirigidos por un profesor y una profesora que por cierto era igual de revoltosa que los marcia... digo chiquillos. Luego de informarnos sobre la ruta y aprovisionarnos de agua partimos a las 2:30pm dejando al grupo de mochileros en la Florida. El camino al principio es algo pesado y con subidas en zigzag, pero bastante empinadas. Mas allá nos topamos y adelantamos a un par de "gringos peruanos" que padecían la subida al igual que nosotros. Luego de una hora de camino escuchamos un sonido estremecedor, Hugo dedujo que era un trueno, Javier sospechaba que era un temblor, y yo suponía que era el viento, no nos pusimos de acuerdo y seguimos caminando. Ya estando muy cerca del pueblo de Pampas, una señora del lugar se nos cruzó y nos advirtió que pasáramos con cuidado la siguiente quebrada ya que mas arriba del camino estaban dinamitando el cerro para hacer una carretera que muy pronto llegará a Pampas, esto explicó el sonido que escuchamos mas abajo, y nuestras hipótesis fueron echadas por los suelos. Llegamos a Pampas a las 4:30 pm y un grupo de niños nos dio la bienvenida, allí conocimos a Andy y Luis. Buscamos un lugar adecuado para armar la carpa y la encontramos en un colegio clausurado con un bonito patio con fogata y todo. Desde lo alto divisábamos por donde habíamos venido al resto de la gente que se quedó en la Florida. El primero que llegó de ellos fue uno de los escolares al que apodamos piraña. Con la puesta del sol llegaron los "gringos peruanos", y ya bien entrada la noche llegó el grueso de la gente, la mayoría armó su carpa cerca a la nuestra. El cielo es realmente hermoso por estos lares y las estrellas fugaces son comunes, me cansé de pedir deseos (pero hasta ahora Pamela Anderson no me llama). De la gente que estaba acampando conocimos a Dina y sus tres primos. Andi , el niño que conocimos en la tarde nos trajo papas con queso a un precio de "su voluntad", luego de la cena y después de contar pésimos chistes, por ejemplo el chiste de Hugo: había un perro que se llamaba chiste..vino un carro y lo atropelló .¿y?... se acabó el chiste" y otras joyitas como esa, nos fuimos a descansar.

Por Hugo Marcelino.

Sábado 29/07/00:

El día empezó a las 6:00am, hora en la que teníamos prevista despertarnos, ya que acordamos salir temprano para evitar al sofocante sol. Rápidamente desayunamos, luego de desperezarnos y pegar un buen bostezo ya que hacía un frío de los mil demonios. Empacamos nuestras chivas y se las encargamos a Andy, que muy amablemente las guardó en su casa. Empezamos a caminar rumbo a Rúpac a las 7:30 am, y grande fue nuestra sorpresa cuando descubrimos que la gavilla de escolares ya estaban en camino (ellos habían salido antes que nosotros!!). Nuestro orgullo no podría soportar que llegaran antes que nosotros por lo que tácitamente decidimos apurar el paso, ya que nos tenían una ventaja considerable. A medida que nos acercábamos llegaban cada vez más fuerte a nuestros oídos los estentóreos chillidos y quejidos de los susodichos escolares, lo cual rompía el encanto de la mañana, finalmente los alcanzamos y luego de breves momentos (parecían interminables) los pasamos. Este camino hacia Rúpac (3580 msnm) tiene una cuesta pesada al principio, pro luego el camino se hace más llevadero y tranquilo. Luego de unas horas de camino (casi dos) llegamos a Rúpac a las 9:25am. Luego de extasiar nuestro ojos con la arquitectura y pasear por el lugar, pudimos notar que los restos se encuentran en buen estado, salvo por ciertas inscripciones en uno de los recintos principales, lo cual nos enfureció un poco. Desde este impresionante lugar se puede dominar todo el valle del Chancay. Luego de las respectivas fotos, de las cuales era Percy el encargado de tomarlas, decidimos empezar con el descenso a las 10:30am. y aún cerca a Rúpac nos topamos con el "piraña" y su profesor que recién llegaban. El resto de la pandilla y su profesora decidieron regresar, abandonando la ruta. Luego de media hora de descenso nos ocurrió algo espectacular: a menos de 10 metros de nosotros se aparece un majestuoso cóndor. Grande fue nuestra sorpresa, cuando recién atinamos a reaccionar, luego de tan grata visión. Estaba tan cerca que casi la podíamos tocar. El marco era espectacular, había un cielo azul precioso, nítido, que contrastaba con el verde de los montes que se observaban al fondo y en medio de esta imagen el imponente cóndor que planeaba sin inmutarse por nuestra presencia. Era simplemente impresionante, destacaban el negro intenso de sus plumas matizadas con el blanco, además de un hermoso color rojo del cuello rodeado del plumaje blanco. Fue tan alucinante esta visión que nos quedamos perplejos, especialmente Percy, ya que cuando desesperados gritábamos Javier y yo que lo fotografiara el sólo atinaba a observar y observar y observar... y cuando recién pudo tratar de enfocar ya era demasiado tarde, ya estaba bastante lejos. Con una sonrisa en los labios continuamos la marcha y cuando menos lo esperábamos aparece por encima de nosotros ¡otro cóndor!, era de no creerse, casi tuvimos que pellizcarnos para saber si estábamos despiertos, ante la nueva visión se repitió casi exactamente la escena anterior, y es que es impresionante ver a tan lindos animales en su hábitat natural, esta vez tampoco tuvimos suerte con la toma, ya que paso muy rápido. Emprendimos nuevamente el descenso, con una sonrisa el doble de grande en nuestros rostros, y cuando ya casi llegábamos a Pampas, nos damos con la grata sorpresa de encontrar a dos amigos que no pudimos encontrar el día de la partida y que tuvimos que dejar: Saúl y Lander. El grupo ya era de cinco y recién llevábamos la mitad de la ruta. Saúl y Lander siguieron hacia Rúpac y nosotros hacia Pampas, lugar donde nos reuniríamos luego para seguir con la aventura. Llegamos al pueblo y la mamá de Andy nos invitó una deliciosa sopa de queso (más que deliciosa parecía maná caído del cielo). Luego de comer, lo cual hicimos en menos de dos minutos y sin mirarnos, decidimos descansar un poco hasta que llegaran nuestros amigos. Saúl y Lander se aparecieron en el pueblo a las 5:40pm y cuando ya el sol se ponía nos pusimos en marcha hacia San Juan de Uchuhuanico, luego de despedirnos cariñosamente de nuestro amigo Andy. Al cabo de un rato anocheció y tuvimos que sacar nuestras linternas (todos teníamos menos Javier), aquí la historia se pone un poco interesante. Para empezar la linterna de Percy no prendió, ya sólo quedaban tres linternas. Seguimos caminando rumbo a San Juan cuando a medida que avanzábamos las linternas se iban apagando, finalmente nos quedamos en penumbras. No sabíamos que hacer. Luego de un milagroso cambio de posición de pilas de una de las linternas, esta pudo encender y de esta manera seguir con nuestro rumbo. Luego de reorientarnos con la carta que llevábamos y teniendo mucho cuidado al caminar, ya que sólo nos iluminábamos con una valerosa linterna, llegamos ¡por fin! a San Juan (2950 msnm) a las 9:20pm. Fue un momento de nueva alegría, la cual quedó en eso, en un momento, cuando descubrimos que el pueblo estaba en penumbras, ni un alma, ni siquiera un perrito nos dio la bienvenida. Decidimos armar las carpas en la plaza y luego de una reconfortante cena nos dispusimos a tomar un merecido descanso.

Domingo 30/07/00:
Creo que no pudimos dormir mejor, ya que estábamos tan cansados, que la noche pasó en un cerrar y abrir de ojos. Luego de causar asombro con nuestras "casitas" como lo llamaban los pobladores, tomamos nuestro rico desayuno y nos dispusimos a seguir con nuestro camino. Empezamos la caminata a las 9:17am, más tarde nos daríamos cuenta que nos esperaba un descenso bastante abrupto. Durante el camino pasamos por numerosas eras, que son áreas de cultivo en la cual habían sembríos de fruta, las cuales para nuestra mala suerte se encontraban aún verdes. Saúl y Lander se demoraban un poco en bajar y teníamos que esperarlos de vez en cuando para no perderlos de vista. La ruta se ponía cada vez más confusa, ya que las plantas la tenían ganadas y casi no se podía distinguir, hasta que llegamos a una encrucijada: nos topamos con un camino que derivaba hacía la derecha y hacia la izquierda y ya que no podíamos distinguir hacia donde ir, nuestro instinto nos indicó que debíamos tomar la izquierda. Avanzamos cuesta abajo y llegamos a cruzar un riachuelo, desde arriba podíamos distinguir una carretera y el río muy abajo y hacia allá íbamos, grande fue nuestra decepción sobre nuestro instinto cuando llegamos a una especie de callejón sin salida, el camino que habíamos tomado conducía a las eras y no hacia nuestro destino, cabe recalcar que hicimos un esfuerzo denodado por encontrar un camino que rectifique nuestro error, pero ni modo, no quedaba más que regresar y el camino estaba bastante empinado, así que masticando nuestra vergüenza y renegando por el esfuerzo extra que debíamos de realizar regresamos hacía el lugar de la desviación y haciendo borrón y cuenta nueva tomamos la derecha, ahora si, con la seguridad de que era el camino correcto, ya que no quedaba otra opción. Continuamos el descenso y a medida que avanzábamos descubrimos que las eras de más abajo tenían frutas maduras, así que para luego es tarde, Javier, Saúl y Lander sin pensarlo dos veces se dedicaron a podar las manzanas que la madre naturaleza nos brindaba y que nuestro estómago pedía a gritos, ya que estábamos con una sed bárbara. Felices por el botín seguimos la ruta cuesta abajo y una sonrisa de satisfacción brotó de nuestros rostros cuando empezamos a masticar esa rica fruta. Luego de un tramo nos topamos con un pequeño atajo, el cual no dudamos en tomar, empecé a bajar, mejor dicho a resbalarme, ya que la tierra se encontraba removida y no había un lugar firme para colocar el pie. Esa fue una bajada rápida ya que la hice creo que en diez segundos, fue una bajada rápida, ayudada en pequeña parte con la mochila y el siki, hasta que toqué suelo firme otra vez. Todos tuvimos que pasar por esta temeraria pero divertida prueba. Nuevamente en marcha llegamos a encontrar la carretera que vimos desde arriba y que era la que nos conduciría hasta abajo ¡por fin!. Siguiendo el curso de la carretera llegamos a la conclusión de que si la seguíamos en su totalidad llegaríamos viejos abajo, así que decidimos cortar camino entre curva y curva, fue una sabia decisión ya que nos ahorramos mucho tiempo, pero un poco peligrosa por lo empinada que estaba la ladera. Luego de un tiempo nuevamente nuestros rostros se llenaron de una sonrisa: había una chacra que tenía melocotones olorosos y maduritos, que Saúl y Lander no dudaron en hacerle los honores, así se iba completando la dieta. Luego de sortear muchos obstáculos, cortar camino y salvarnos de muchos resbalones llegamos a descender desde San Juan de Uchuhuanico hasta el río Chancay. Nuestros ojos agradecieron ver terreno plano nuevamente. Luego de pedir permiso a una familia para poder cruzar por su chacra y por su puente llegamos hasta la carretera, desde donde emprendimos el último tramo hacia Acos (1450 msnm), nuestra meta. Nuevamente nos topamos con un camino lleno de guijarros que no facilitaron para nada nuestra caminata. Pasamos por un lugar que creímos Acos, pero para nuestra decepción faltaban aún casi tres Km. para la meta. Finalmente sobreponiéndonos a nuestro cansancio llegamos a Acos. Lo primero que hicimos al llegar fue buscar un lugar donde descansar nuestros adoloridos pies y donde comer. Llegamos por indicaciones de los pobladores hasta un restaurante ("el pirqueñito"), en el cual comimos un sabroso guiso de gallina con alverjitas verdes (S/.3,50) y un balde de limonada que pedimos especialmente para saciar nuestra voraz sed, lo cual fue el colofón de un gran día. Luego de reposar un rato y conversar con la amable señora que nos atendió, salimos a esperar el carro que nos llevaría rumbo a Huaral (S/.3,50 el pasaje), partimos a las 2:45pm y casi todo el viaje fue entre pestañeadas y polvo. Llegamos a Huaral a las 4:20pm, el conductor de la custer que tomamos nos dejó en el terminal de buses, así que casi inmediatamente abordamos un bus hacia nuestra Lima de blanco y negro a las 4:25pm (S/.3,50 el pasaje). Fue un viaje tranquilo y sin sobresaltos hacia nuestro hogar. Finalmente, luego de casi dos horas de viaje llegamos hasta el terminal, lugar en donde nos despedimos con la satisfacción de haber realizado una buena caminata y de habernos conocido un poco más a cada uno de nosotros. Hasta la próxima aventura...















 

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